Una tarde de lo más húmeda
June 29th, 2009Mi esposo y yo entramos a la casa completamente mojados, de la cabeza a los pies por causa del tremendo aguacero que ese día caía en la Sabana de Bogotá. Agitados, pero felices por el pequeño trote que habíamos tenido que emprender unas cuadras atrás comenzamos a despojarnos de nuestra ropa la cual dejamos tirada por ahí. Ya en la habitación cerramos las cortinas, no había necesidad de palabras, para ambos el mejor plan en una tarde como aquella era pasar un rato bajo las cobijas y ya estando desnudos qué otra cosa podíamos hacer.
El sexo es el entretenimiento más barato y además se queman calorías.( escorts contactos eroticos)
Me sequé un poco el cabello con una toalla mientras él me estiraba los brazos desde la cama. Me hundí en ellos y me envolví con las cobijas para calentarme. Se dio inicio entonces a un festín de besos, caricias y arrumacos, suaves al principio e intensos después.
Alejandro: Me debes una apuesta, ¿qué tal si me la pagas de una vez?
Haber perdido la apuesta no era para nada grave pues consistía en una mamada récord, en una mamada de aquellas que según él sólo le doy una vez al año. Para darle la razón miré mi reloj y le dije:
Marcela: Ok, hoy es 14 de octubre de 2003, hasta dentro de un año repetiré esta súper mamada que voy a darte, ojalá tengas buena memoria.
